miércoles, 4 de mayo de 2016

Asesino

“¿Cómo te sientes?”
“Muy bien, mejor que nunca”
Voy despertando de la operación, no fue la típica operación. En esta operación... Mi cerebro fue transferido al cuerpo de este hombre.

Solía ser una bella mujer, pero enferme de leucemia y no tenia esperanzas de vida. Mis padres intentaron y buscaron todos los métodos posibles para salvarme, hasta que llegaron a esta solución. 
Este cuerpo iba a ser sentenciado a muerte, ya que pertenecía a un asesino. Suena raro, pero ahora yo tengo el cuerpo del asesino. Ya han hecho estos cambios antes, así que no tengo del porque preocuparme.
Mi papá me ayuda a ponerme de pie.
“Papá, estoy más alta que tú”
El pone una cara de desagrado, él no estaba muy conforme con la idea de que tuviera el cuerpo de un hombre pero era la única solución y no tuvo más remedio que aceptar. Aún se puede ver su rostro su incomodidad.
“Lo sé, hija. O debería llamarte hijo”
“Ahora tengo pene, papá, así que sería mejor ‘hijo’”
Al caminar, mis pies aún son muy torpes ya que no me acostumbro a tener unas piernas tan largas. Todo en el cuarto se ve demasiado pequeño y también el piso se ve más alejado.
Entro al baño y no puedo evitar la sorpresa al ver por primera vez reflejado mi nuevo cuerpo. Solo llevo unos calzones grises y todo mi cuerpo queda al descubierto. Con mis manos empiezo a recorrer mis pectorales, sentir su grandeza y dureza, son bastante diferentes a los que solía tener, estos son mucho mas duros. Acarició mis brazos, siento como se tensan mis músculos al poner fuerza, cada parte de mi brazo esta muy bien trabajado y tengo unos enormes bíceps. Es extraño pasar de tener un abdomen en el que no sentía mas que piel, a uno en el que músculos duros como roca forman un buen six pack. Una extraña sensación en mi entrepierna, mi pene se empieza a tensar, a través de mis trusas se puede ver el inicio de una ereccion.  No puedo resistirme a no tocarlo.
Se siente raro, esta muy duro y grande. Me baje los calzones para dejarlo al aire libre. He visto en internet, como los hombre se masturban así que lo intento. Empiezo con movimientos suaves, todo mi cuerpo se sacude por la sensación, llego al punto en el que tengo que acelerar mi mano para poder sentir mucho más placer. Cuando siento que voy a venirme, me detengo y dejo que toda la sensación se recorra por todo mi cuerpo. Vuelvo con los movimientos suaves hasta que ahora sí, no decido frenarme, quiero llegar a sentir el orgasmo, quiero que todos mis espermatozoides sean libres y salgan a la experiencia de una buena sensación dentro de mi.
Después de haber vivido la mejor experiencia de toda mi vida.
“Vaya, ya veo porque los hombres siempre quieren sexo” esto es maravilloso.
Salgo del baño, después de haber limpiado todo el desastre que hice con mi semen. No hay nadie, al parecer mi papá supo que debía tener mi tiempo libre para redescubrirme. En la cama se encuentra un short negro, una playera azul marino y unos tenis con calcetas blancas. Me pongo la ropa y salgo de mi habitación.
Mi hermano y mi mamá están sentados al final del pasillo, mis pasos ahora son más pesados y hago mas ruido al caminar, así que capto la atención de ellos.
“¡Katherin!” Es mi mamá la primera en reaccionar al verme “te ves... espectacular”.
“Wow, ¿en serio eres tu? Siempre quise un hermano mayor”.


Tal vez... Continuará 
Ustedes deciden.

3 comentarios:

  1. dos palabras " me encanto "

    ResponderEliminar
  2. Continúalo, me gustó bastante.

    ResponderEliminar
  3. Habrá una continuación de esta historia?

    ResponderEliminar

Espero que haya sido de tu agrado y por favor deja tu comentario o sugerencia