domingo, 4 de octubre de 2015

Selfie-change

—Vamos, qué esperas?
Lauro le pide que tome la foto a Richard.
—Aún no lo creó. Es tan real.
—Lo sé, viejo, es increíble —Dice, Richard, presumiendo sus biceps frente al espejo.— Ahora, toma la foto.

Debes estar algo confundido, pero todo comenzó ayer.
Rodrigo, estaba en su casa esperando a que su mejor amigo Sean, llegara. Estaba pensando en todo lo que podría hacer cuando se fueran a la universidad y alejarse de su familia. Imaginaba su vida llena de fiestas y disfrutando de la vida, cuándo sonó el timbre de su casa. “Ya llego, Sean” bajo corriendo las escaleras y ya estaba su madre recibiéndolo.
—Hola, Sean, que gusto verte.—Dijo la mamá de Rodrigo, abrazándola y dándole un beso en la mejilla— Te ha traído tu mamá?
—Hola, señora Waldorf y si me ha traído mi mamá.
La mamá de Rodrigo se asomó para poder ver el carro de la madre de Sean y así poder saludarla. La mamá de Rodrigo salió en dirección  a donde estaba el carro de la señora Bishop. 
Sean se percató que Rodrigo estaba en las escaleras y volteó a verlo con una sonrisa malvada, como si escondiera el secreto más grande de la humanidad y estuviera apunto de revelarlo.
—Sean, qué es eso qué me querías mostrar?
Sean no dijo ni una palabra y pasó corriendo a un lado de Rodrigo. 
Rodrigo, emprendió el pasó y siguió a su amigo. Entraron a su cuarto y lo primero que Sean hizo fue pedirle que cerrara la puerta con seguro. 
Rodrigo, se quedo parado, observando a su mejor amigo desde el Kindergarten, que actuaba muy raro. 
Sean, se quitó la mochila verde que traía sobre sus hombres y la colocó en la cama de Rodrigo. Empezó a abrir el cierre mas grande y de ella extrajo su iPad.
—Ahora, Rodrigo, estas apunto de ver la mejor aplicación echa por el hombre.
Rodrigo y Sean, son los típicos nerds de secundaria, se la pasan jugando en su computadora, no tienen muchos amigos.
 Si empezamos con Rodrigo, él apenas llega al metro veinte y tiene sobre peso; Sean es bastante delgado y mide un metro cuarenta, Rodrigo siempre piensa que su amigo se quebrara en cualquier momento de tan delgado que es. Con esa descripción, de seguro ya te los imaginas encerrados en los lockers de la escuela cotidianamente, pues si, tienes razón.
—Estas listo?— Sean, le hizo la pregunta a su amigo con un tono de suspenso, aun seguía de espaldas a Rodrigo.
Rodrigo no alcanzó a formular las palabras cuando Sean ya iba en dirección hacia donde él estaba.
Sean, se puso al lado izquierdo de Rodrigo, y comenzó a abrir una app con un logotipo bastante extraño, que Rodrigo jamás había visto en su búsqueda de apps gratis.
—Has pagado por...
—Shh!— Sean, lo calló.
La app finalmente se abrió, y se veía como cualquier app de fotografía, no tenía nada en especial.
—Ven, sígueme, vamos al baño.—Sean, se paró y se fue de inmediato al baño.
Rodrigo, llego al baño ya cuando su amigo estaba frente al espejo.
—Párate a un lado de mi— Le ordenó a su mejor amigo
—Pero Sea qué...
—Vente ya, no hagas preguntas.
Rodrigo, se colocó a su lado y Sean tomo el teléfono como para tomar una foto.
—Listo?— Sean, le preguntó a Rodrigo.
—Para qué?
Sean, tomo una foto, el flash salió disparado y cegó a Rodrigo. Cuando la vista le regresó vio que ya no estaba en su baño aparte de que ahora olía a cigarro y alcohol, aparte de que le llegaba el olor de un perfumé caro. Al levantar la vista vio a dos hombres muy bien dotados.
—Funcionó!— Dijo, el hombre que estaba a su lado, su voz es bastante grave. El hombre se volteó hacia él.
Rodrigo, notó que él hombre de la camisa negra rayada de movía al mismo tiempo que él. Él volteo a ver al hombre que estaba a su lado.
—Te gusta, Rodrigo?
—Sean, eres tu?— Rodrigo se sorprende al escuchar su varonil voz.
—Claro.— Sean, contesta moviendo sus pectorales.
—Cómo es posible?
—Esta app, te permite cambiar de cuerpos con cualquier persona que se este tomando una foto en ese instante. La cámara detecta el numero de personas y busca la misma cantidad, tiene varias opciones en las cuales puedes especificar como quieres el cambió.
—Espera, me estoy mareando.— Dice Rodrigo, recargándose en la pared.
—Eso es normal cuando lo haces por primera vez, la memoria del chico en el que estas ahora están llegando a tu mente.
—Cuántas veces has hecho esto?— Le pregunta Rodrigo a  Sean, mientras se agarra la cabeza.
—Recuerdas al fisiculturista que te habló en el mall? 
—Eras tu!?
—Si, mi amigo.
Cuándo la arrogancia y la confianza de Lauro le llega a Rodrigo, empieza a hacer poses en las cuales puede mostrar cada músculo trabajado. 
—Wow, Richard, ve esto— Lauro, dice mientras esta mostrando sus increíbles bíceps y mueve sus pectorales igual que lo había hecho Richard antes.
—Veo que te gusta, Lauro.
—Si, ahora toma la foto.
Se ponen en pose, Lauro pasa su brazo por encima de los hombros de Richard y los dos se acomodan.
—Cuánto tiempo va a durar esto?— Le pregunta Lauro a Richard.
—Hasta que volvamos a usar la app.
—Y vamos a regresar a nuestros antiguos cuerpos?
—Si.
—No, no quiero jamas regresaría a ser ese patético niño obeso ahora que tengo esto— Lauro, vuelve a hacer poses frente al espejo.
Rodrigo y Sean, disfrutaran sus nuevas vidas tal y como  los gloriosos cuerpo que tienen. Perderán su virginidad y disfrutaran su vida sin padres que les digan que hacer y sin los bravucones de la escuela que se rían de ellos.

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