viernes, 29 de agosto de 2014

Castigo

Estoy muy nervioso. Es la primera vez que voy a cenar con los papas de mi novia.
Toco el timbre, y en 3 segundos salé el hermano menor de Sarah.
–Hola, Martín.
–Hey, César, pasa.
–Gracias.
Entró a la casa, y un aroma muy delicioso invade mi nariz.
–Mi hermana ha estado arreglandose como desde hace 2 horas.
–Y aún no esta lista?
–No, eso creo.
–Hey, muchacho!– Su papá, sale de la cocina. Es más alto que yo, yo estoy alto, pero el ha de llegar al 1.90 m. Lleva puesta una camisa a cuadros, con unos pontalones de mezclilla. ¡Que bueno que no me puse el traje!.
–H-Hola s-señor Domínguez.– Tranquilízate, Cesar, no te pongas nervioso.
–Ven, tenemos que hablar.
–Con gusto, señor. Sólo dónde dejo estas flores y este pastel.
–Permiteme. Monica! Ven, cariño.–Grita.
Salé la mamá de Sarah. Es chaparrita, delgada, con el pelo hasta el hombro, rubia. Lleva un vestido floreado hasta las rodillas y unos tacones altos verdes.
–Recibele al muchacho, las flores y el pastel.
–Haber, damelas, César.– Le entrego las flores y el pastel.– Qué guapo te vez hoy.
Me sonrojo un poco. En serio creé eso? Sólo llevo una camisa cuadrada roja, y unos caquis cafes
–Gracias. Usted tambien se ve muy bien, señora Domínguez.
–Llamame Marta.– Me corrige.
–Esta bien, Marta.
Ya he hablado con ella antes, así que me relajo un poco al hablar con ella.
–Ya basta de cumplidos– Nos interrumpe el señor Domínguez.– Ven, tengo cosas de que hablar, antes de que baje mi hija.
De qué cosas querra hablar. 
–Es-sta bien, señor.
–Ven, pasa a mi oficina.
Se voltea y comienza a caminar. Avanzo detras de él.
Estoy que me muero de nervios, jamas he hablado con el papá de Sarah. Tranquilizate, César! Me regaño.
Llegamos a su oficina. Es muy grande, tiene un librero detras de su escritoria, en su escritorio tiene una Mac y muchos papeles acomodados en una pila. Tiene una silla de piel, detras del escritoria, y dos sillas enfrente. Se sienta en su gran sillon, y extiende una mano en señal de que tome asiento. Me siento.
–Veras, mi hija te ama, y nunca para de hablar de tí.
–Bueno...
–Espera. Tu no eres buena persona para ella– Qué? Aprieto mis manos en mis piernas, hasta que mis dedos se tornan blancos.
–Señor, yo no...
–Cállate. Tú no puedes salir con ella. Así que mejor terminas con ella o te corro de esta casa.
–Yo la amo.
–Blah, blah, amor. El amor no existe! Tu pronto la hara sufrir y no quiero que ella pase por eso.
Me paro echo una furia. Él también. 
–.Usted no puede escojer con quien si o no sale su hija!.
–¡Si, como tu dijiste, "Mi Hija" así que yo digo lo que tiene que hacer!.
–Ya no estamos en el siglo diecinueve, señor, ella puede escoger con quien salir.
–¡ES MI HIJA!
–¡ES MI NOVIA!
–¡LARGO DE ESTA CASA, NO ERES BIENVENIDO!.
Estoy apunto de soltarle un puñetazo, pero me contengo.
Me doy medi vuelta y abro la puerta. Esta Sarah, parada en las escaleras.
–Para qué te quería mi papá.
Le doy un beso en la boca, y me despido de ella.
–Depidete de tu mamá, de mi parte, Sarah.
–Qué, por qué, a dónde vas?
–Tu papá, no me quiere en tu casa.
–Qué?
–Adios.
Camino hacia la puerta, y ahí esta su hermanito, Gera.
–Adios, Gera, cuida a tu hermana.
–Por qué tan pronto César? 
Le doy un abrazo, y lo despeino con mi mano.
Salgo por la puerta y la azoto. Camino hacía mi carro, se escucha que la puerta se abre.
–César, espera!–Me subo al carro, cuando volteo para decirle adios a Sarah, su papá aparece y la mete.
–¡No vuelvas!– Grita.

Llego a mi casa, mis padres estan de vacaciones, esta todo apagado y oscuro. No prendo ninguna luz, hasta que llego a mi cuarto. Qué demonioes le hice al señor Domínguez, siempre trate bien a su hija, la lleve a su casa a la hora que el decia, nunca le falte el respeto, esta loco!.
Me quede dormido pensando en muchas formas de convencer al señor Domínguez, que soy buena persona para su hija.
Al despertar algo no estaba bien, ya no estaba en mi cuarto.
Qué, dónde estoy?. Me rasco los ojos, para ver mejor, y veo que estoy en la oficina del señor Domínguez.
–Qué hago...– Esa no es mi voz, suela más gruesa.–...aquí.
Me levanto, me siento más pesado. Bajo mi vista y sólo llevo los pantalones, como los que llevaba el señor Domínguez anoche. Llevo el torso descubierto.
Toco mi nuevo y peludo cuerpo.
Qué me paso? Se abre la puerta y entra Gera, en su pijama de Superman.
–Papi, me puedes leer un cuento, no puedo dormir.
Papi? Acaso me he convertido en el señor Domínguez?
–Gera?
–Si, papi?
Voltea a ver el reloj que esta en el escritorio, marca las 3 AM.
En la pequeña parte de metal, al rededor del reloj, capto mi reflejo y veo al señor Domínguez. Tocó mi cara, siento la baraba, subo hasta mis cabeza y siento el poco pelo que tiene. 
–Sabes quién soy?– Le pregunto a Gera.
–Si, mi papá. Me podrias leer un cuento por favor.
–Dile a tu mamá.
–Ya le dije, pero esta dormida y no se quiso levantar.
–Bueno, vamos.– Qué puedo perder.
Camino hacía la puerta, pasando por un lado de Gera. Me volte cuando estoy en la puerta, cuando veo que no me sigue.
–Qué esperas?– Le digo. Extiende sus brazos, en señal de que lo carge.– Puedes caminar.
–Papi.– Pone cara de perrito triste.
Ahh! Me acerco a él y lo lavanto, para sentarlo en mis brazos. Lo pude cargar más facil.
–Por qué no llevas camisa papi?–Me pregunta.
–Porque... No sé.
Mueve sus hombros de arriba a abajo, me rodea con sus brazos, el cuello, y recarga su cabeza en mi pecho.
Una sonrisa se dibuja en mi rostro. Siento una bonita sensación, una sensación como cuando quieres mucho a tu hijo. Qué, yo qué sé de eso, no tengo hijos.
Llegamos a su cuarto y lo acuesto en su cama. Lo cobijo, como mi mamá solía hacer conmigo, cuando era pequeño. Le leo el cuento de los tres cochinitos, hasta que se quedo dormido. Que lindo se ve mi hijo... Pero qué me pasa.
Salgo de su cuarto. Qué voy a hacer?
Voy al la sála, y tomo el teléfono. Marco a mi celular pero, me manda al buzón al tercer tono.
Por qué no me contestara? El habrá hecho esto? Vuelvo a marcar. Al primer tono cuelga. Qué, por qué hace esto? Tengo que seguir insistiendo. 
–Qué quiere, señor Domínguez?– Escucho mi voz, sigue dormido.
¿Por qué me llama señor Domínguez?.
–Señor Domínguez, es usted?
–Esta enbrio, señor?
–No... Con quién hablo?– Haber que puedo obtener.
–César–Me lo dice con un tono de sarcasmo–.Me llama a las 3:43 de la madrugada, para qué, señor? Quiere seguir diciéndome que no merezco a su hija?
Me quedo en shock, qué... Si yo estoy aquí, dónde esta el señor Domínguez?
–Señ... Digo, César, no te ha pasado nada raro esta noche?
–No, sólo que me corrió de su casa.
–Ah, esta bien. Perdón por haberte despertado.
–Espero que piense mejor lo de su hija, señor. Hasta luego.
–Adios.
Pero qué demonios! Sólo yo estoy en el cuerpo del señor Domínguez, y yo sigo en mi cuerpo, no ya no entiendo, necesito dormir. Alto, pero donde me voy a dormir, me ire a acostar a su cama con la señora Marta. Bueno, tengo que probar, si no van a sospechar.
Estoy parado enfrente de la puerta del cuarto del Señor y Señora Domínguez. Abró la puerta, ahí esta la Señora Marta acostada. Uff, esto es muy incomodo. Prende la lampara, que esta en el buro de su lado.
–Qué haces aquí, Rodrigo, te dije que no puedes dormir en la cama hasta que le pidieras una disculpa al pobre muchacho.
Ahora veo porque estaba tan noche en la oficina.
–Ah...
–Has hecho llorara a tu hija, y por qué, nadamas porque no te cae bien el muchacho. No te entiendo, Rodrigo. Siempre trato bien a Sarah, siempre te la trajo a casa a la hora que le decias, es un buen chico. Antes di que no te corrí de la casa, porque lo que hiciste estuvo muy mal, MAL, Rodrigo.
–P...–Cierro la puerta, y ella sigue gritando. Me bajo a la sála y veo las llaves de su auto. Podria ir a dar una vuelta, y despejar mi mente, y descubrir como me ha pasado esto. No alcanzo ni a tomar las llaves, cuando un profundi sueño me invade y me quedo dormido en el sofá.
Me despierta un rico aroma de café, intento abrir mis ojos pero no puedo, qué qué me esta pasando? Intento mover mi cuepro y no puedo, he muerto!. Mis ojos se abren y me intento mover, pero no puedo mover ningun músculo. 
–Cómo llegue a la sála?.– Muevo mi boca, sin querer, es como si fuera un pasajero en este cuerpo.
"Qué rico huele" Qué, el señor Domínguez esta pensando, bueno es su cuerpo, pero como puede estar pasando esto. "Siento que me sobre pase con ese pobre muchacho" Si, te portaste muy mal conmigo, hijo de puta!!
Se rasca su entepierna y siento, siento todo, todo lo que toca, es como si fuera todavia yo pero no lo puedo controlar. Se huele la mano, que asco! "Rico olor a mañana" que asco señor!.







C O N T I N U A R A . . .

martes, 26 de agosto de 2014

Tienda Animal

–Le gusta?
–Qué sí me gusta? Dios Es perfecto!.
Acabo de comprar un "bodysuit" de un fisiculturista. En la tienda "Animal".
Es la nueva tienda, venden "bodysuits" de mujeres, niños, hombre, dependiendo de como lo quieras. Tu puedes escoger como hacer tu traje y poder llevartelo para siempre. 
–Solamente, podriamos cambiarle la cara despues, es que llevo prisa y casí no me gusta.–Le digo al vendedor. La cara no salio como yo esperaba pero, del cuerpo es perfecto. Grandes musculos, alto, piel bronceada, en sí, ideal como lo quería.
Al ponerte el traje, se ajusta a tu cuerpo y si es más grande que tú y pesa más, todo tu organismo o cuerpo se adapta al traje.

domingo, 17 de agosto de 2014

Imaginación

–Intenta actuar como un adulto!
–Eso intento!
Mi papá, se la ha pasado regañandome todo el día, por no haber cambiado de cuerpos. Yo no quería,  no se ni como sucedió.
Estaba acostado en mi cama, pensando en las posibilidades de como sería ser un adulto. Cuando todo se volvio borroso y oscuro. Al abrir los ojos vi que ya no estaba en mi cuarto, estaba en el de mis padres. 
Me pare y me senti más pesado. Baje la vista y me encontre con que ahora llevaba una camisa como la de mi papá. Toque mi nueva panza y mis senos masculinos. Corrí hacia un espejo "¡Soy papá!".
La puerta se abrió y mi cuerpo entro, bueno, mi papá.
–¡Qué paso!–Entra gritando.
–No se.
–Tu hiciste esto?–Pregunto.
–No... Bueno... Estaba pensando en como ser un adulto y de pronto desperté en tu cuerpo.
Me empezó a gritar, y a echarme la culpa de esto. 

lunes, 11 de agosto de 2014

2000!! Vistas, gracias.

Hola, muchas gracias. Ya pasamos las 2,000 visitas, gracias.
Ya no he escrito muy seguido, espero poder escribir más historias y más continúas. Ahorita estoy trabajando en una larga, no tanto, historia, espero que valla ha ser de su agrado, y antes de publicarla habrá algunas historias antes.
Gracias.

miércoles, 23 de julio de 2014

Papel Extraño.

–Unos diez minuto más, y paramos por agua.– Le dije a mi perro, Deep.
Salimos a correr y ya llevamos 7 Km. Deep, ya lleva la lengua de fuera, de cansancio.
Me tengo que detener, porque se para a olfatear algo, es como un papel con letras en un idioma que no entiendo. Lo tomo, para verlo más de cerca, cuando de repente todo el mundo se detiene. 
Siento que caigo al piso, y me quedo a gatas. Deep, se para en sus patas traseras y empieza a tomar forma de un humano. Mis manos se convierten en patas, y se empiezan a llenar de pelo negro, mi nariz y boca, crecen y se convierte en un hocico. Levanto la vista y veo que Deep, se va pareciendo a mi, me quita el short, boxer, tenis y calcetas. Se los pone y inmediatamente el mundo comienza a avanzar.
Empiezo a entrar en pánico, porque todo se ve más grande. Siento una mano detras de mi oreja y me comienzan a acariciar. Me doy cuenta que estoy sacudiendo mi cola y lambo la mano de mi amo.
–Buen chico, Deep.
Comenzamos a correr y me encanta. Me encantan los nuevos olores, correr con libertad y hacer del baño donde quiera.
Llegamos a la casa y me dan croquetas de carne, creí que sería desagradable pero, me gustan.

Cómo?

No hay nada que me ponga más feliz, que llegar a mi casa con mi familia y jugar con mi hijo.
Le doy un beso a mi esposa y cargo a mi hijo, que esta en la andadera.
–Cómo ha estado mi campeón?– Le hablo, mientras lo levanto en el aire. Se empieza a reír.
Juego con él todo el día. Hoy le toco el turno nocturno, a mi esposa, en el hospital.
–Seguro que estaras bien con él tu solo Mark?
–Si, amor, yo lo puedo cuidar.
–Es que es la primera noche que lo dejo solo.
–No te preocupes, todo estara bien.
–Esta bien. Si pasa algo me llamas de inmediato.
Tengo a mi hijo en mis brazos, mientras despedimos a mi esposa. Le da un beso a el y despues a mi.
Sale de la casa, y se va en su coche a trabajar
Son las 8 PM, y ya empieza a tener sueño. Le doy su biberón.
Me pongo a ver la tele, en mi cuarto, mientras lo tengo en mis brazos y cae dormido.
Lo pongo a un lado de mi, y le pongo cojines a su alrededor, para que no se caiga.
A mi también ya me esta dando sueño. Me empiezo a quedar dormido, cuando siento un cosquilleo que recorre todo mi cuerpo. Abro los ojos, cuando veo que mis pies se van haciendo mas pequeños y se meten en mi pantalón. ¿Qué?. Estiro mis manos para tocar mi piernas pero, no puedo, también se van haciendo mas pequeños. Mi cuerpo tambien se hace más pequeño, siento como mis huesos se hacen más pequeños.
Los cojines, que rodeaban a mi hijo, salen volando; unos caen al piso, otros se hacen a un lado. Veo que él va creciendo y se ve mas grande.
Mi ropa comienza a cambiar y... Todo se volvió negro.
Abro los ojos porque tengo mucha hambre. Me intento para, pero esto envuelto en una cobija y hay cojines a mi alrededor. Intento hablar pero, no me sale nada más que un llanto de bebe.
Yo, bueno, mi cuerpo esta parado enfrente de mi y me carga. 
–Tienes hambre, campeón?– Me pregunta.
No puedo decir nada, sólo continuó llorando y no puedo parar.
Bajamos a la cocina y me sienta en la silla de bebe. Se pone a preparar el biberón. 
Cómo puede estar pasando esto? Si yo estoy aquí y me trata como in bebé, y alguién en mi cuerpo, significa que yo soy... Alejandro, mi hijo!.
Me carga en sus brazos y me da el biberón. Me siento muy seguro entre sus brazos, hasta que comieza hablar.
–Papá, eres tu?– Pregunta.
Quiero decir si, pero no puedo, no me salén palabras. Sólo muevo mi cabeza en afirmación.
–Cómo paso esto?.– Solo niego con mi cabeza.– Bueno, tengo tus recuerdos, así que podre ser tu, hasta que descubramos cómo paso esto.

martes, 15 de julio de 2014

Angel Del Amor l

–Te amo–. Dice, Sahara, a su novio.
–Yo también, Te amo.–Contesta, Petter, entre besos.
Es su aniversario, y fuerón a cenar y a dar una vuelta. 
–Aún así cuando sea vieja y gorda?.
–Aunque peses 500 Kilos, y tengas 1000, años te seguire amando.
–Por eso te amo–. Se vuelven a besar.
Para mala suerte de ellos, el Ángel del Amor, pasaba por ahí, Yo. 
Si estan diciendo que su amor es muy fuerte, veamos sí están fuerte como dicen. En la mañana les dare una sorpresa.

Petter, llevo a Sahara su casa, y como no estaban sus papas, aprovecharon para tener sexo.
Después de 2 horas, de sexo, Petter cayó dormido. Sahara, se levanto de la cama y fue en busca de algo de comida. «No suelo cenar, pero ahora tengo mucha hambre. Tal vez fue el sexo» penso Sahara.
Se preparo una Hamburguesa y tomo una cerveza, «Jamas he comido esto pero tengo mucho antojo».
Término y se fué a la cama. Al llegar vio que Petter, seguia dormido, con la boca abierta. «Hasta dormido esta guapisimo». Peter es de hombros anchos, alto, pelo negro a la moda, con cuerpo de persona que ama ir al Gimnasio y atractivo. En si, esta guapo. 
Sahara es una chica menuda, pelo rojizo, largo y chino, ni muy alta ni muy chaparra, atractiva y con curvas envidiables para todas las mujeres. Son la pareja perfecta y los más populares de la preparatoria.
Se recosto en la cama, entre los brazos de Petter y cayó dormida. 
Jajaja, que descanse y que disfruten por ultima vez sus cuerpo.

A la mañana siguiente:
Petter desperto primero, pero no abrio lo ojos, le dio un beso a Sahara en la cabeza y sintió raro al besar piel y no pelo. Abrio los ojos y vio que había una calva, con pelo al rededor. Se paro inmediatamente.
–Tú quién eres!?– Pregunto, alarmado al ver al señor que estaba en la cama.
El señor se dio la vuelta.
Sahara, al ver al hombre, viejo y gordo, parado y diciendo que quien era, también se levantó alarmada. Se da cuenta que esta desnuda y toma las cobijas, para taparse.
–Mejor, tu dime quién eres. Petter!!– Grito llamando a su novio, no se ha dado cuenta que su voz se volvió más gruesa.
–Por qué gritas mi nombre?.
–Tu no eres Petter.
*Sahara, tose, para que su voz se aclare*.
–Yo soy Petter, quién eres tu?.
–Soy Sahara y no... Petter?– Sahara, rodea la cama para llegar a donde esta Petter. Él se va haciendo para atras.
–Alejate de mi, viejo raro y ya dime qué le hiciste a Sahara.
–Soy yo amo...– Se detiene al ver en el espejo, un hombre viejo, pelon, con barba llena de canas excepto el que esta al rededor de su boca. El señor, sólo lleva unos boxer, blancos, y lo demas esta desnudo. Tiene musculos, a pesar de que tiene 58 años. 
Sahara, sigue frente al espejo y mueve una mano, el señor también, se toca sus pechos y siente los vellos del pecho en sus manos, baja la vista y ve que ya no ve sus senos, solo unos pectorales llenos de vello.
–Qué esta haciendo– Pregunta Petter, al ver el señor raro, explorando, su cuerpo. Empieza a sentir calor y su pene pararse.
Sahara se voltea y ve al hombre y a su pene erecto.
–Que asco, pervertido.– Le dice, Sahara.
Petter, baja su vista y ve que el también sólo lleva unos boxer. Ya no ve sus pectorales definidos, ahora sólo ve una panza y unos senos caidos, llenos de vello blanco. Se empieza a tocar y ve que su manos también son mas grandes y estan mas peludas.
Sahara, comienza a sentir, una sensación extraña en la entrepierna, baja la vista y ve que su pene se empieza a parar.
–Esto le excita, señor– Le pregunta, Petter.
–Cre... Deja de llamarme señor, bueno ahora parezco como uno pero...
–Sahara, en serio eres tú?
–Si, idiota. Bueno... tu eres Petter?.
–Si– Petter, avanza hacia el espejo y ve a un señor viejo y gordo, esta calvo con poco pelo al rededor. 
–Qué nos paso?– Pegunta, Sahara.
–No se.
Su cuarto, comienza a cambiar, su cama cambia la colcha rosada por una color beige. El cuarto se volvió más desordenado y aparecierón latas de cerveza tiradas, una caja de pizza vacia, etc. Como un cuarto donde viven hombres sucios.
Es hora de darles su nueva vida.
Les mando sus nuevos recuerdos, de su nueva vida.
–Sammuel? Es mi nombre ahora?– Dice Sahara, digo, Sammuel.
–Si, y mi nombre sigue igual. Y también nuestra relacio...– Se detiene, Petter, al llegar al punto que se da cuenta que esta casado con Sammuel.
–Si... Eso significa que somos... Gays?
–S...si.–Le tiembla la voz a Petter. 
Bueno, mi trabajo esta hecho, ahora me ire a ver otras parejas, regresare para ver si siguen o no.

Ya han pasado 3 meses, ire a visitar a Sammuel y Petter.
Bueno, los dos se ven muy felices. Al parecer se han acostumbrado a su nueva vida.

jueves, 10 de julio de 2014

Abuelo Para Siempre

Daniel, acaba de convencer a su abuelo, Jack, para cambiar de cuerpo y dejar que el lo disfrute por el fin de semana.
Daniel, encontro esa tienda extraña de antiguedades, que ayer no estaba, donde un extraño señor, viejo como de unos 60 años, le ofreció una estuatilla, en forma de una C, que puede cambiar de cuerpos.
Ese día su abuelo le estuvo contando, sobre sus días de juventud y como desearía volver a vivirlos.
Llegando a su casa, le contó a su abuelo lo de la estuatilla y lo que hacia, al principio no le creyó, asi que este le leyó las intrucciónes de como usarlo y que no hacer al estar en el cuerpo de la otra persona.
–Pero sólo por este fin de semana, Abuelo.– Daniel, le dijo a su abuelo. 
Los dos tocaron, cada uno de los extremos de la estuatilla, nada pasó, así que se pusieron a ver la TV. 
"Gaste $50 dolares, en algo que no funciono" penso, Daniel.
Daniel, se comenzó a sentir mal, y le dieron ganas de vomitar. Corrio al baño, pero llegando se le quitaron las ganas de vomitar. Su ropa le empezó a quedar muy ajustada y se la quito. Vio como le crecía vello en el pecho y TODO EL CUERPO!. Se volteo para verse en el espejo y logro a ver como su rostro, se comenzaba a hacer más grande y ancho. Quiso detenerlo cuando tenia un cuerpo muy bien definido y marcado, pero no pudo ser así, los musculos se empezaron a caer y llenarse de grasa, su piel se hizo más grande y vieja. Su pelo, de la cabeza, se comenzo a caer y quedar calvo de la coronilla, su pelo alrededor se comenzo a llenar de canas y poner todo blanco. En su rostro le empezo a salir barba y bigote, con unos vellos blancos, la mayoria. Su rosotro se comenzó a llenar de arrugas, las lineas de expresión se le marcaron más. Se vio en el espejo y vio su abuelo reflejado. 
Se puso la ropa sucia de su abuelo, que estaba en el cesto del baño, le quedo a la medida, lo que no le gusto es que ahora olía igual que su abuelo, "a viejito", penso él.
Tocaron la puerta del baño, la abrio, y se vio a si mismo parado el la entrada. Con la ropa que traia puesta su abuelo. Le quedaba muy grande y floja.
–Gracias.– Su abuelo le dio un abrazo. Le regreso el abrazo.
–De nada, anda ve a... *Cof Cof*– Se esta acostumbrando a su nueva voz ronca y rasposa.– Divertirte.
Su abuelo vio la ropa en el piso del baño y se la puso. Se fue.
Daniel, se quedo en la casa de su abuelo, sintiendo los malestares de la edad, dolor de rodillas, de espalda y necesitar lentes para leer. Los recuerdos de su abuelo invadieron su mente, ahora el es el Abuelo.

A la mañana siguiente, Daniel, desperto con un gran dolor de espalda, y recordo que su abuelo se metia a nadar, en la alberca del patio trasero, para quitar su gran dolor.
Se puso un traje de baño, negro, y se fue a la alberca.
Quiso echarse un clavado, pero su dolor no lo dejaba doblarse. Así que tuvo que meterse como un viejito, lenta y cuidadosamente. 
Su dolor, se le fue quitando y disfrutaba nadar. Escucho unos paso corriendo, y volteo a ver. Era su abuelo.
–Daniel, la estuatilla ya no esta.
–QUE!!?.–Se salio de la alberca y se envolvio una toalla en la cintura.
–Desapareció, corre ven a ver.
–Espera, no me puedo mover tan rapido, tu rodillas– Dijo, apuntando su rodillas.
Llegarón al donde habian dejado la estuatilla, y ahí había una nota.
*Rompiste una regla, ahora es permanente.*
–Ahora...– Daniel, comenzó a llorar. Perdió 50 años de su vida.
Su abuelo lo estuvo consolando, diciendole que ser viejo era mejor, que ser joven.
Daniel, estuvo pensando en sus nuevos recuerdos, aun asi que haya perdido su juventud, se sentía bien con lo que, supuestamente, había vivido.

lunes, 7 de julio de 2014

Pasándola Bien

–Hay que tomarnos una foto!– Dijo, Drake, mas bien, Ashley, el el cuerpo de su novio, Drake. Es el de la gorra roja, de Chicago Bulls.
–Si, foto!–Gritaron todas, al unísono, excepto yo.
–Chicas, no estoy muy segura de hacer esto.–Digo, con la voz de mi novio.
–Chicas? Cállate mejor, Ash.–Dijo, Trina, el de la gorra hacia atrás.
–Ash? Recuerda, soy Sabana.
–Haha, al parecer la proteina te esta comiendo el cerebro, wey.–Hablo ahora, Dina, esta aun lado de mi. Wey?. La volteo a ver.
–Dina? Te sientes bien?–Pregunto.
–Mas bien, tu te sientes bien Ash, y por qué le dices Dina a Thomas?–Dijo, Ashley.
–Chicas?...
–Callate ya, Ash, Qué estuviste fumando?–Me pregunto, Dina.
–Ten, tomate la proteína, haber si así te sientes mejor.–Dijo, Ashley, y me paso el pomo con la proteína.
La tomo y Uah!!, cómo se pueden tomar esto? Me paso rapido el liquido y siento como pasa por mi esófago y llega a mi estomago.
–Chicos, quién olvido ponerse desodorante?.–Pregunte.
Levantamos las manos al mismo tiempo y nos olimos las axilas. Despues las bajamos y Pfff! Soltamos un pedo.
"Jajajajajaja" Nos reimos todos al mismo tiempo. Ese es nuestro saludo, cuando la estamos pasando bien.
–Bueno chicos, es hora de irnos al Gym.–Dijo, Drake.