miércoles, 23 de julio de 2014

Papel Extraño.

–Unos diez minuto más, y paramos por agua.– Le dije a mi perro, Deep.
Salimos a correr y ya llevamos 7 Km. Deep, ya lleva la lengua de fuera, de cansancio.
Me tengo que detener, porque se para a olfatear algo, es como un papel con letras en un idioma que no entiendo. Lo tomo, para verlo más de cerca, cuando de repente todo el mundo se detiene. 
Siento que caigo al piso, y me quedo a gatas. Deep, se para en sus patas traseras y empieza a tomar forma de un humano. Mis manos se convierten en patas, y se empiezan a llenar de pelo negro, mi nariz y boca, crecen y se convierte en un hocico. Levanto la vista y veo que Deep, se va pareciendo a mi, me quita el short, boxer, tenis y calcetas. Se los pone y inmediatamente el mundo comienza a avanzar.
Empiezo a entrar en pánico, porque todo se ve más grande. Siento una mano detras de mi oreja y me comienzan a acariciar. Me doy cuenta que estoy sacudiendo mi cola y lambo la mano de mi amo.
–Buen chico, Deep.
Comenzamos a correr y me encanta. Me encantan los nuevos olores, correr con libertad y hacer del baño donde quiera.
Llegamos a la casa y me dan croquetas de carne, creí que sería desagradable pero, me gustan.

Cómo?

No hay nada que me ponga más feliz, que llegar a mi casa con mi familia y jugar con mi hijo.
Le doy un beso a mi esposa y cargo a mi hijo, que esta en la andadera.
–Cómo ha estado mi campeón?– Le hablo, mientras lo levanto en el aire. Se empieza a reír.
Juego con él todo el día. Hoy le toco el turno nocturno, a mi esposa, en el hospital.
–Seguro que estaras bien con él tu solo Mark?
–Si, amor, yo lo puedo cuidar.
–Es que es la primera noche que lo dejo solo.
–No te preocupes, todo estara bien.
–Esta bien. Si pasa algo me llamas de inmediato.
Tengo a mi hijo en mis brazos, mientras despedimos a mi esposa. Le da un beso a el y despues a mi.
Sale de la casa, y se va en su coche a trabajar
Son las 8 PM, y ya empieza a tener sueño. Le doy su biberón.
Me pongo a ver la tele, en mi cuarto, mientras lo tengo en mis brazos y cae dormido.
Lo pongo a un lado de mi, y le pongo cojines a su alrededor, para que no se caiga.
A mi también ya me esta dando sueño. Me empiezo a quedar dormido, cuando siento un cosquilleo que recorre todo mi cuerpo. Abro los ojos, cuando veo que mis pies se van haciendo mas pequeños y se meten en mi pantalón. ¿Qué?. Estiro mis manos para tocar mi piernas pero, no puedo, también se van haciendo mas pequeños. Mi cuerpo tambien se hace más pequeño, siento como mis huesos se hacen más pequeños.
Los cojines, que rodeaban a mi hijo, salen volando; unos caen al piso, otros se hacen a un lado. Veo que él va creciendo y se ve mas grande.
Mi ropa comienza a cambiar y... Todo se volvió negro.
Abro los ojos porque tengo mucha hambre. Me intento para, pero esto envuelto en una cobija y hay cojines a mi alrededor. Intento hablar pero, no me sale nada más que un llanto de bebe.
Yo, bueno, mi cuerpo esta parado enfrente de mi y me carga. 
–Tienes hambre, campeón?– Me pregunta.
No puedo decir nada, sólo continuó llorando y no puedo parar.
Bajamos a la cocina y me sienta en la silla de bebe. Se pone a preparar el biberón. 
Cómo puede estar pasando esto? Si yo estoy aquí y me trata como in bebé, y alguién en mi cuerpo, significa que yo soy... Alejandro, mi hijo!.
Me carga en sus brazos y me da el biberón. Me siento muy seguro entre sus brazos, hasta que comieza hablar.
–Papá, eres tu?– Pregunta.
Quiero decir si, pero no puedo, no me salén palabras. Sólo muevo mi cabeza en afirmación.
–Cómo paso esto?.– Solo niego con mi cabeza.– Bueno, tengo tus recuerdos, así que podre ser tu, hasta que descubramos cómo paso esto.

martes, 15 de julio de 2014

Angel Del Amor l

–Te amo–. Dice, Sahara, a su novio.
–Yo también, Te amo.–Contesta, Petter, entre besos.
Es su aniversario, y fuerón a cenar y a dar una vuelta. 
–Aún así cuando sea vieja y gorda?.
–Aunque peses 500 Kilos, y tengas 1000, años te seguire amando.
–Por eso te amo–. Se vuelven a besar.
Para mala suerte de ellos, el Ángel del Amor, pasaba por ahí, Yo. 
Si estan diciendo que su amor es muy fuerte, veamos sí están fuerte como dicen. En la mañana les dare una sorpresa.

Petter, llevo a Sahara su casa, y como no estaban sus papas, aprovecharon para tener sexo.
Después de 2 horas, de sexo, Petter cayó dormido. Sahara, se levanto de la cama y fue en busca de algo de comida. «No suelo cenar, pero ahora tengo mucha hambre. Tal vez fue el sexo» penso Sahara.
Se preparo una Hamburguesa y tomo una cerveza, «Jamas he comido esto pero tengo mucho antojo».
Término y se fué a la cama. Al llegar vio que Petter, seguia dormido, con la boca abierta. «Hasta dormido esta guapisimo». Peter es de hombros anchos, alto, pelo negro a la moda, con cuerpo de persona que ama ir al Gimnasio y atractivo. En si, esta guapo. 
Sahara es una chica menuda, pelo rojizo, largo y chino, ni muy alta ni muy chaparra, atractiva y con curvas envidiables para todas las mujeres. Son la pareja perfecta y los más populares de la preparatoria.
Se recosto en la cama, entre los brazos de Petter y cayó dormida. 
Jajaja, que descanse y que disfruten por ultima vez sus cuerpo.

A la mañana siguiente:
Petter desperto primero, pero no abrio lo ojos, le dio un beso a Sahara en la cabeza y sintió raro al besar piel y no pelo. Abrio los ojos y vio que había una calva, con pelo al rededor. Se paro inmediatamente.
–Tú quién eres!?– Pregunto, alarmado al ver al señor que estaba en la cama.
El señor se dio la vuelta.
Sahara, al ver al hombre, viejo y gordo, parado y diciendo que quien era, también se levantó alarmada. Se da cuenta que esta desnuda y toma las cobijas, para taparse.
–Mejor, tu dime quién eres. Petter!!– Grito llamando a su novio, no se ha dado cuenta que su voz se volvió más gruesa.
–Por qué gritas mi nombre?.
–Tu no eres Petter.
*Sahara, tose, para que su voz se aclare*.
–Yo soy Petter, quién eres tu?.
–Soy Sahara y no... Petter?– Sahara, rodea la cama para llegar a donde esta Petter. Él se va haciendo para atras.
–Alejate de mi, viejo raro y ya dime qué le hiciste a Sahara.
–Soy yo amo...– Se detiene al ver en el espejo, un hombre viejo, pelon, con barba llena de canas excepto el que esta al rededor de su boca. El señor, sólo lleva unos boxer, blancos, y lo demas esta desnudo. Tiene musculos, a pesar de que tiene 58 años. 
Sahara, sigue frente al espejo y mueve una mano, el señor también, se toca sus pechos y siente los vellos del pecho en sus manos, baja la vista y ve que ya no ve sus senos, solo unos pectorales llenos de vello.
–Qué esta haciendo– Pregunta Petter, al ver el señor raro, explorando, su cuerpo. Empieza a sentir calor y su pene pararse.
Sahara se voltea y ve al hombre y a su pene erecto.
–Que asco, pervertido.– Le dice, Sahara.
Petter, baja su vista y ve que el también sólo lleva unos boxer. Ya no ve sus pectorales definidos, ahora sólo ve una panza y unos senos caidos, llenos de vello blanco. Se empieza a tocar y ve que su manos también son mas grandes y estan mas peludas.
Sahara, comienza a sentir, una sensación extraña en la entrepierna, baja la vista y ve que su pene se empieza a parar.
–Esto le excita, señor– Le pregunta, Petter.
–Cre... Deja de llamarme señor, bueno ahora parezco como uno pero...
–Sahara, en serio eres tú?
–Si, idiota. Bueno... tu eres Petter?.
–Si– Petter, avanza hacia el espejo y ve a un señor viejo y gordo, esta calvo con poco pelo al rededor. 
–Qué nos paso?– Pegunta, Sahara.
–No se.
Su cuarto, comienza a cambiar, su cama cambia la colcha rosada por una color beige. El cuarto se volvió más desordenado y aparecierón latas de cerveza tiradas, una caja de pizza vacia, etc. Como un cuarto donde viven hombres sucios.
Es hora de darles su nueva vida.
Les mando sus nuevos recuerdos, de su nueva vida.
–Sammuel? Es mi nombre ahora?– Dice Sahara, digo, Sammuel.
–Si, y mi nombre sigue igual. Y también nuestra relacio...– Se detiene, Petter, al llegar al punto que se da cuenta que esta casado con Sammuel.
–Si... Eso significa que somos... Gays?
–S...si.–Le tiembla la voz a Petter. 
Bueno, mi trabajo esta hecho, ahora me ire a ver otras parejas, regresare para ver si siguen o no.

Ya han pasado 3 meses, ire a visitar a Sammuel y Petter.
Bueno, los dos se ven muy felices. Al parecer se han acostumbrado a su nueva vida.

jueves, 10 de julio de 2014

Abuelo Para Siempre

Daniel, acaba de convencer a su abuelo, Jack, para cambiar de cuerpo y dejar que el lo disfrute por el fin de semana.
Daniel, encontro esa tienda extraña de antiguedades, que ayer no estaba, donde un extraño señor, viejo como de unos 60 años, le ofreció una estuatilla, en forma de una C, que puede cambiar de cuerpos.
Ese día su abuelo le estuvo contando, sobre sus días de juventud y como desearía volver a vivirlos.
Llegando a su casa, le contó a su abuelo lo de la estuatilla y lo que hacia, al principio no le creyó, asi que este le leyó las intrucciónes de como usarlo y que no hacer al estar en el cuerpo de la otra persona.
–Pero sólo por este fin de semana, Abuelo.– Daniel, le dijo a su abuelo. 
Los dos tocaron, cada uno de los extremos de la estuatilla, nada pasó, así que se pusieron a ver la TV. 
"Gaste $50 dolares, en algo que no funciono" penso, Daniel.
Daniel, se comenzó a sentir mal, y le dieron ganas de vomitar. Corrio al baño, pero llegando se le quitaron las ganas de vomitar. Su ropa le empezó a quedar muy ajustada y se la quito. Vio como le crecía vello en el pecho y TODO EL CUERPO!. Se volteo para verse en el espejo y logro a ver como su rostro, se comenzaba a hacer más grande y ancho. Quiso detenerlo cuando tenia un cuerpo muy bien definido y marcado, pero no pudo ser así, los musculos se empezaron a caer y llenarse de grasa, su piel se hizo más grande y vieja. Su pelo, de la cabeza, se comenzo a caer y quedar calvo de la coronilla, su pelo alrededor se comenzo a llenar de canas y poner todo blanco. En su rostro le empezo a salir barba y bigote, con unos vellos blancos, la mayoria. Su rosotro se comenzó a llenar de arrugas, las lineas de expresión se le marcaron más. Se vio en el espejo y vio su abuelo reflejado. 
Se puso la ropa sucia de su abuelo, que estaba en el cesto del baño, le quedo a la medida, lo que no le gusto es que ahora olía igual que su abuelo, "a viejito", penso él.
Tocaron la puerta del baño, la abrio, y se vio a si mismo parado el la entrada. Con la ropa que traia puesta su abuelo. Le quedaba muy grande y floja.
–Gracias.– Su abuelo le dio un abrazo. Le regreso el abrazo.
–De nada, anda ve a... *Cof Cof*– Se esta acostumbrando a su nueva voz ronca y rasposa.– Divertirte.
Su abuelo vio la ropa en el piso del baño y se la puso. Se fue.
Daniel, se quedo en la casa de su abuelo, sintiendo los malestares de la edad, dolor de rodillas, de espalda y necesitar lentes para leer. Los recuerdos de su abuelo invadieron su mente, ahora el es el Abuelo.

A la mañana siguiente, Daniel, desperto con un gran dolor de espalda, y recordo que su abuelo se metia a nadar, en la alberca del patio trasero, para quitar su gran dolor.
Se puso un traje de baño, negro, y se fue a la alberca.
Quiso echarse un clavado, pero su dolor no lo dejaba doblarse. Así que tuvo que meterse como un viejito, lenta y cuidadosamente. 
Su dolor, se le fue quitando y disfrutaba nadar. Escucho unos paso corriendo, y volteo a ver. Era su abuelo.
–Daniel, la estuatilla ya no esta.
–QUE!!?.–Se salio de la alberca y se envolvio una toalla en la cintura.
–Desapareció, corre ven a ver.
–Espera, no me puedo mover tan rapido, tu rodillas– Dijo, apuntando su rodillas.
Llegarón al donde habian dejado la estuatilla, y ahí había una nota.
*Rompiste una regla, ahora es permanente.*
–Ahora...– Daniel, comenzó a llorar. Perdió 50 años de su vida.
Su abuelo lo estuvo consolando, diciendole que ser viejo era mejor, que ser joven.
Daniel, estuvo pensando en sus nuevos recuerdos, aun asi que haya perdido su juventud, se sentía bien con lo que, supuestamente, había vivido.

lunes, 7 de julio de 2014

Pasándola Bien

–Hay que tomarnos una foto!– Dijo, Drake, mas bien, Ashley, el el cuerpo de su novio, Drake. Es el de la gorra roja, de Chicago Bulls.
–Si, foto!–Gritaron todas, al unísono, excepto yo.
–Chicas, no estoy muy segura de hacer esto.–Digo, con la voz de mi novio.
–Chicas? Cállate mejor, Ash.–Dijo, Trina, el de la gorra hacia atrás.
–Ash? Recuerda, soy Sabana.
–Haha, al parecer la proteina te esta comiendo el cerebro, wey.–Hablo ahora, Dina, esta aun lado de mi. Wey?. La volteo a ver.
–Dina? Te sientes bien?–Pregunto.
–Mas bien, tu te sientes bien Ash, y por qué le dices Dina a Thomas?–Dijo, Ashley.
–Chicas?...
–Callate ya, Ash, Qué estuviste fumando?–Me pregunto, Dina.
–Ten, tomate la proteína, haber si así te sientes mejor.–Dijo, Ashley, y me paso el pomo con la proteína.
La tomo y Uah!!, cómo se pueden tomar esto? Me paso rapido el liquido y siento como pasa por mi esófago y llega a mi estomago.
–Chicos, quién olvido ponerse desodorante?.–Pregunte.
Levantamos las manos al mismo tiempo y nos olimos las axilas. Despues las bajamos y Pfff! Soltamos un pedo.
"Jajajajajaja" Nos reimos todos al mismo tiempo. Ese es nuestro saludo, cuando la estamos pasando bien.
–Bueno chicos, es hora de irnos al Gym.–Dijo, Drake.

martes, 1 de julio de 2014

En el Cuerpo de mi Amo

Estar en el cuerpo de Drake, ha sido lo mejor que me ha pasado.
No sé como sucedió, sólo sucedió.

Un día estaba dormido en la cama de mi amo, Drake, y al despertar lo busque pero, no lo encontre. Le empeze a hablar, pero en vez de escuchar mis ladridos, escuche la voz de mi amo salir de mi boca. 
Me pare, fué muy extraño haber caminado con dos pies. Fuí en espejo, me ví en el y ya no fué el perro que siempre se veía, era mi amo, Drake. 
Que bien se siente tener pulgare, cinco dedos, dos piernas, con las cuál puedo caminar, y ya no con cuatro.
Al llegar a la sála, donde, Drake, me decía que no me subiera en los sillones, vi a un perro arriba de los sillones y le empeze a gruñir. El perro volteó y me vio. 
Wof, Wof.–"Lucifer, eres tú?" Fué lo que me dijo, en idioma canino.
–Drake? 
Corrío hacia mí y se paró en dos patas. Me comenzó a lamer. 
Nuevos recuerdos llegarón a mi mente, y ví todo la vida de Derek.

Han pasado 2 semanas, y ya me he estado acostumbrando a ser un humano. Yo creó que él también. 
Ahorita lo llevo a pasear a la playa.
Hoy el día es muy soleado así que esta bien para un buen bronceado. 
No se como los humanos pueden controlar el pene, no puedo ver a una chica atractiva y con buen cuerpo, porque esto luego, luego, se para, como cuando solía olfatear a perritas con olor muy rico. 

domingo, 29 de junio de 2014

El Celular

Alex, es un joven de 15 años, es delgado, un poco alto para su edad. Su pelo, es como el color de una noche muy oscura, es lacio y siempre lo lleva a la moda. Sus ojos son grises, suelen cambiar de color dependiendo con las playeras que lleva puestas, por ejemplo: cuando viste azul, se le ven un tono azul claro, rojo, un color café, etc. Es un poco atractivo, pero no tiene mucha confianza en si mismo.
Esta mañana sus papas recibierón un paquete y viero que era para Alex. Lo dejarón y se fuerón a trabajar. Alex –esta de vacaciones– desperto y bajo a la cocina, y vio el paquete, el paquete es una caja de cartón, común y corriente. Su curiosidad lo hizo ir a ver el paquete, al ver su nombre en el se sorpendio bastante, el nunca recibía paquetes y si recibía era porque compraba en-linea pero, no recordaba haber comprado algo. Fue por un cuchillo y se llevo el paquete con él. El paquete contiene algo, que le cambiara la vida por completo a Alex.
Al destapar el paquete, está relleno de bolas de poliestireno, hasta el fondo está un celular, uno parecido al nuevo iPhone. Lo tomo entre sus manos y se puso a examinarlo, es identico, sólo que no tiene la manzanita, en vez de eso, tiene un figura de un humano. Lo prendió y comenzo a utilizarlo, descargo sus redes sociales favoritas, lo empezó a usar como un telefono normal.
"Ding, Dong" sonó el timbre de su casa. Como sus familia es de dinero, tiene un interfon con camara y así poder ver quién es, si tener que abrir primero. Vio que era su prima, Beatriz, pero le gusta que le digan Bea; se pronuncia Bi. Bea, es la más guapa de sus primas, bueno, eso piensa, Alex. Alex, baja corriendo y abre la puerta.
–Hola, Bea, qué haces por aquí?
Alex, aun en pijama-Su pijama consiste en un pantalón de franela y un Tank-Top negro- recibe a su prima, ella de lo contrarió, viene muy arreglada, con el pelo suelto y un poco alborotado, una blusa  blanca de tirantes con un escote muy grande que deja a la vista una parte de sus senos, lleva un short muy corto de mezclilla roto, tambien lleva puestos unos lentes oscuros redondos, muy hispters, un colas que se divide en tres y en el centro cuelga un especie de media luna, y unas pulseras. Su estilo es muy hipster, pero se le ve muy bien. Lleva unas botas cafes cortas, que sólo le cubren el tobillo, tienen un poco de tacón.

–Hola, Alex, tú mamá me llamo anoche, para decirme que tenia que cuidarte hoy.
–Qué? Ya tengo 15, me sé cuidar sólo, aparte esta Juanita aquí. 
Juanita, es la que hace la limpieza en la casa de Alex.
–Ah si? no me importa. Me dijo que si te cuidaba todo el día, me pagaría 200 dolares, así que mejor callate.
Bea, hace aun lado a Alex y entra a la casa. Se quita los lentes.
–En realidad quieres cuidarme?–Preguntó, Alex.
–No, pero los 200 dolares lo valen.
Al llegar a la sala, Bea, se tiro en el sofa y vio que en la mesa estaba el celular de Alex.
–Tienes un iPhone? Desde cuándo? Oh, y es el dorado. Que bonito, yo tengo uno igual pero negro.–Bea, agarra el celular y le da la vuelta y ve que no hay manzanita.–Qué, por qué ni tiene la manzanita?
–No sé, llego esta mañana, en un paquete.
Bea, empieza a buscar en el celular y abre la camara.
–Ten–Le da el celular a Alex–, tomame una foto.
–Qué flojera.
–Andale, para que me la pongas de foto de contacto.
–Bueno.
Alex, toma la foto.
–Espera, sale muy oscura. Deja le pongo el flash. 
Bea, vuelve a posar. El flash sale, y Bea, cae al piso. Fue un ruido muy seco y feo. Alex, baja el celular y ve que Bea esta en el piso.
–Bea, estas...– Bea, esta boca abajo y la espalda se le empieza a abrir, es una linea que se va extendiendo desde la mitad de la espalda, hasta los pies y la cabeza. Alex, muy asustado comienza a gritarle a Juanita pero,Juanita esta lavando la ropa y la lavadora no la deja escuchar. Alex, vuelve a tomar otra foto con el flash. Bea, se cierra de inmediato, se para.
–Bea, estas bien?
–Si, por qué estaba en el piso?
–No te acuerdas?
–No, solo me tomaste la foto y el flash me encandilo, así que cerre los ojos y despues los volvi a abrir y estaba en el piso.
Alex, sin pensarlo dos veces, volvio a hacer lo mismo, Bea, cae de nuevo al piso y se vuelve a abrir.
"Podrá ser un bodysuit, he leído esas historias en internet, será cierto?" Alex, comienza a desvestirse y toma el cuerpo de su prima, flácido y flexible, sin vida, como goma. "Es extraño hacer esto con el cuerpo de mi prima, pero quiero probar" pensó, Alex. Metió su pierna izquierda y vio que la pierna de su prima se expandia con el paso de su piersn, al mismo tiempo volvia a su estado normal. Alex, siente como la piel de su prima se ajusta a su pierna, hace lo mismo con la derecha y sucede lo mismo. Las piernas se vam cerrando se dejan de ver las piernas de Alex. Se para, y se sobré pone el cuerpo de su prima en su cuerpo, se comienza a cerrar, esta vez, como Alex esta más ancho, se ve el cuerpo de Bea más ancho, igual se vuelve a ajustar y formar bien el cuerpo. Sólo le sobra la cabeza, se la pone, todo se vuelve oscuro para Alex, y cae al piso.



C O N T I N U A R A . . .

miércoles, 25 de junio de 2014

Esto si que es vida

Mis papas han sido muy sobre-procterores conmigo, y lo odio, así que les pedi que me dejaran vivir en un departamento solo para mi. Tarde mucho en convencerlos, hasta que accedieron. Busque en todas partes departamento y al fin encontre uno, esta a dos horas de la casa de mis padres asi que esta felices que no este mas lejos. Llegue a mi nuevo apartamento y mis papas me ayudaron con traer mis cosas, acomode todo en las habitaciones. El departamento no es muy grande, tiene 3 habitaciones, dos baños y una cocina. Ya todo en su lugar, mis papas se fueron hace dos horas, me empezo a dar hambre, fuí al refrigerador y encontre un empaque de tocino, no recuerdo haberlo comprado, tal vez papá, que ama el tocino, lo haya dejado. 
Yo me comi y el tocino, estuvo muy bueno sabiendo que casi no me gusta, esta vez estuvo muy bueno. Estoy viendo TV, cuando siento mucho aire en mi estomago y va subiendo por mi garganta "Burp" eructé, fue el eructo más grande que haya hecho. Me quito la camisa, estoy empezando a sentir mucho calor, dejo al aire libre mi cuerpo bien trabajado, siempre me ha gustado ir al gimnasio, así que tengo un cuerpo muy bien marcado. Pongo mi brazo encima de mi cabeza, para relajarme más. Un olor extraño, a axila, como si no me hubiera puesto desodorante en toda mi vida.
–Nah! Estoy solo.
Me rasco mi abdomen, no siento mis abdominales sólo siento mi panza flácida. Qué, yo nunca he sido gordo. Me rasco mi rostro y siento un poco de barba.
–Ya tengo que...– Me tapo la boca con mis manos cuando, escucho una voz que no es la mía. Sueno de una persona mayor. Me intento parar pero, algo me lo impide. Bajo mi vista y veo que tengo senos de obeso y una gran panza, todo esta cubierto de vello.
Otra vez intento pararme, esta vez hago mucho esfuerzo. Logre pararme, mi respiración se acelero. Ahora respiro muy profundo y fuerte. Voy corriendo al baño, no voy a la mitad del pasillo cuando ya no puedo correr más, y me tengo que detener para recuperar el aliento. Llegue al baño y me veo en el espejo. Cuando me veo no lo puedo creer, soy yo sólo que obeso y con más edad, como de 35-40. Mi respiración se vuelve a acelerar y todo se vuelve negro.
Me despierto en medio del baño.
–Cómo llegue aquí, yo estaba viendo el mundial. 
Me levanto y paso a la cocina por una cerveza y una pizza congelada. Me voy al sillon con mi pizza y mi cerveza, los dejo en la mesita. Me siento y sacudo mi panza con mis dos manos.
–Hora de alimentarte.
Agarro una rebanada de pizza y le doy un trago a mi cerveza.
Burp, esto si qué es vida.

lunes, 16 de junio de 2014

Día del Padre.

Me voy despertando. "Que rico sueño" pense. Muevo mis piernas y siento algo extraño en mi entrepierna, toco mi entrepierna y siento algo extraño como si tuviera un... Un pañal?. Me siento, para ver mejor y veo que no estoy en mi cuarto, estoy en el cuarto de mi hijo. Veo su decoración las paredes azules y blancas, con sticker de animales; peluches en el piso encima de una alfombra de Winnie the Pooh. Al pararme me siento muy pequeño, bajo mi vista y veo que llevo un mameluco azul cielo con nubes en el. Es el mismo que le puse, a mi hijo, antes de mandarlo a dormir. Todo es ahora muy grande, tuve que brincar de la cama porque mis pies no alcanzaban el piso, los peluches ahora son perfectos a mi tamaño y mas uno de Winnie Pooh que, antes era pequeño para mi y, ahora es de mi tamaño.
 Me dirijo a la puerta, me siento muy torpe al caminar como si apenas estuviera aprendiendo a andar, y la intente abrir pero, la chapa esta muy arriba y por más que intente brincar no alcanzaba. Veo un banquillo y lo arrastro, lo coloco enfrente de la puerta y me subo en el. Pude abrir la puerta, lo primero que hice al salir del cuarto fue dirigirme al baño. Al llegar al baño, apenas entrando esta un espejo de cuerpo completo que llega hasta el piso, me veo en el pero no soy yo el que se refleja,si no, es mi hijo. Muevo mi brazo derecho y él también, mi pierna izquierda, él también, hago gestos, él también. "No puedo creer que estoy en el cuerpo de mi hijo de 3 años". Empiezo a gritar. Inmediatamente llego yo, bueno mi cuerpo. Esta parado en el arco de la puerta y sólo lleva puesto un short negro. Sonríe.

–Te gusta tu regalo, papá?–Dice mi cuerpo. Con una gran sonrisa en su rostro
–Qué, tu hiciste esto?.–Le pregunto con mi voz de niñito.
–Si.
–Pero esto no me gusta, pap...–Qué?
–Por qué no lo dices completo, Hijo. Ahora yo soy tu padre.
–No! Esto no puede ser, cámbianos ahora.
–No.
–Pero... Tu no sabes de mi vida.–Ay, no! Tengo que hacer del baño.–Espera, tengo que...–No lo pude   contener. Hice popo y pipi. Que bueno que llevo pañal.
Papá, se tapa la nariz y dice:–Alguien no aguanto.
–Pero cómo es que no me pude aguantar.
–Porque sólo tienes tres años, hijo, y no sabes ir tu solo. Es hora de cambiarte el pañal.
–Qué? No, tu no puedes.
Se acerca a mi y me agarra por mis axilas. Me levanta y me sienta en su brazo, como yo hacia con él.
–Papá... Esto es muy vergonzoso.–La palabra papá sale sola de mi boca, como si fuera normal.
–Porque, soy tu padre y ahora yo tengo que cambiarte.
Me lleva en su brazo izquierdo hasta mi cuarto, me acuesta en el "Changing Station".
–Cómo hiciste esto, papi.–Odio la forma en la que estoy empezando a dirijirme hacia él, tan natural.
–Recuerdas que el sabado llegaste tarde por mi a la guarderia?.
–Si.
–Pues ese día encontré un peluche y lo agarre, tenia letras y como no sabia leer, le pregunte a la maestra Moni qué decía, lo leyo "Pide tu deseo", y me lo devolvió. 
«Pedí que tu volvieras a ser un niño y yo un adulto para cuidarte, y ese fuera tu regalo del día del padre». 
Esta enfrente de la pañalera buscando el pañal. Se voltea y trae en la mano un pañal y las toallas húmedas.
–Sabes cómo hacerlo?–Le pregunte.
–Si, ahora tengo tus recuerdos.
Se pone enfrente de mi, comienza a desabotanar el mameluco y me lo quita. Me quedo en una camiseta de bebe, que se abotona en la parte del pañal. También lo desabotona y sube las solapas. Comienza a despegar los brazos del pañal y lo abre.
–Uff! A alguien no le cayo bien la papilla de anoche.
–Jajaja, ahora vez que si da asco.
–No me importa, si tengo que cuidar de ti, así estoy bien.
Despues de limpiarme, fue muy incomodo por cierto, me puso de nuevo el mameluco. Me cargo otra vez, me bajo a la cocina y me sento en la silla especial de bebé.
–Odio que me trates como un bebe.
–Pero si lo eres. Eres mi hijo.
–Quiero bibi, digo biberón. Por qué estoy hablando como bebé.– Nuevos recuerdos vienen y otros se van. Ya no se manejar, ir al baño solo, cocinar, escribir, leer, etc. Todas las cosas que los adultos hacen.–Papi, por qué ya no recuerdo nada.
–Guao, no creí que te haria olvidar.
–De qué hablas, papi?
–De nada hijo, te estoy preparando tu bibi.
–Esta bien. Me puedes llevar a ver mis caricaturas.
Papi, se acerca a mi, me desabrocha el cinturon y me carga. Me deja en el sofa, prende la tele y le cambia Disney Junior. Me paro por el dibujo que, tengo en mi mochila de Winnie the Pooh, se lo hice para darselo hoy. En el dibujo estoy yo y él, juntos en el parque, jugando futbol. Regreso al sofa.
–Papi?
–Si, hijo?
–Ven. 
Papi, llega, trae el biberon en la mano.
–Ten.– Le entrego el dibujó.–Feliz día, papi.
Lo agarra y me pasa el biberon, me lo empiezo a tomar.
–Que bonito, hijo. 
Me paro en el sofa, extiendo mis brazos para que me cargue. Me levanta y me sienta en sus brazos, le doy una abrazó.
–Te quiero mucho, papi.
–Y yo a ti, hijo.