miércoles, 10 de junio de 2015
lunes, 1 de junio de 2015
Pronto regresare
Hola, amantes de los cambios de cuerpo. La proxima semana empezaré publicándolo nuevas historias, perdón si ni he publicado pero la escuela exige mucho y no sé cómo administrar mi tiempo, soy malísimo en la administración, buen espero que me entiendan y me perdonen por dejarlos mucho tiempo.
Los quiero.
PD: Si quieren leer historias iguales, visiten estos dos blogs, sus historias son fascinantes
http://malebodychanges.tumblr.com
http://changescameron.tumblr.com
jueves, 8 de enero de 2015
Vacaciones
Hola, mi nombre es Leornardo Zavala, enrealidad, mi nombre es Daniel Zavala.
Mi abuelo hizo una poción de cambio de cuerpos, el me dijo que era un trago de tequila, se veía como el tequila y sabía como el tequila. Cuando lo ingeri, mi vista se volvió borrosa y todo se convirtió en siluetas negras hasta que mis piernas se doblaron y caí al piso.
Al despertar, estaba acostado sobre una cama muy comoda. El cuarto era muy fresco, como sí hubiera aire acondicionado. Me siento para poder ver donde estoy, al pararme de la cama mis rodillas sueltan un crujido, cómo cuando te truenas los dedos.
Daniel: Ah...
Qué? Esa voz se me hace conocida, es la de mi abuelo.
Daniel: Hola, Hola
Miro hacía abajo, veo una prominente panza con pocos vellos blancos. ¡Estoy desnudo!
Daniel: Wow, qué es esto?
Le doy una palmada, siento el golpe, al ver mi brazo veo que traigo el relog de mi abuelo y su anillo de compromiso. La puerta se abre y yo, bueno, mi abuelo en mi cuerpo, entra.
Leonardo: Al fin despertaste abuelo!
Siento raro al escuchar mi voz fuera de mi mente, suena más gruesa que cuando me escuchaba hablar.
Daniel: Abuelo?!
Subo el tono de mi voz, estoy enfadado por esto.
Leonardo: Qué pasa, Daniel?
Lo dice con una voz muy tanquila, como si todo fuera muy normal.
Daniel: Por qué estoy en tu cuerpo y tú en el mío?
Leonardo: Porque hice magia, Jajaja. Ahora, ten, ponte esto.
Me extiende un short muy corto, blanco con lineas negras a los costados.
Daniel: Esto para qué?
Leonardo: Estamos en la playa y es para que vayas a disfrutar del mar, en lo que yo ire por unas chicas.
Tomo el short, mientras que él se mete al baño. Me siento en la cama, siento la colcha fría en el trasero, me levanto de un salto, porque luego me puede dar un resfriado y ya no estoy para soportar enfermedades. Qué, estoy empezando a pensar como mi abuelo.
Me pongo el traje de baño, y queda debajo de mi gran barriga que no me deja verme los pies.
Mi abuelo, sale con un short amarillo con un hilo rojo, para ajustarlo. Se ve muy bien mi cuerpo, recuerdo cuando podia tener... Para, deja de pensar como un viejo.
Leonardo: Veo que ya te pusiste tu traje, igual yo, así que te veré en la playa.
Antes de que diga una palabra, se da media vuelta y sale por la puerta.
Ahora que voy a hacer, estoy atrapado en el cuerpo de mi abuelo. Mi estomago comienza a gruñir.
Daniel: Dios, tengo hambre como nunca he tenido.
Me pongo las sandalias que estan enfrente de mi. Al comenzar a caminar, siento como mi gran panza se mueve y tiembla a cada paso qué doy. Hay una playera negra en la chapa de la puerta, me la pongo y tiene toda el olor de la colonia de mi abuelo.
Daniel: Grandioso, ya huelo a él.
Salgo del cuarto, como una bofetada siento el calor de la playa.
Veo un poco de luz al extremo del pasillo, caminó hacia el. Tengo que sostener mi gran barriga, porque no me acostumbro a que este templando a cada paso. Estoy en el exterior del edificio, un olor riquísimo a comida entra por mis poros y mi estomago vuelve a gruñir, siento como se me hace agua a la boca.
Después de ese gran bufete, creo que no volvere a comer en días. Jamas en mi vida había comido tanto, comí cómo mi abuelo come normalmente. Me golpeó la barriga, ahora entindo porque es tan grande.
Me dirijo al mar, y ahí lo veo, con su escultural cuerpo y su arrogancia, mi abuelo.
Leonardo: Abuelo, debes entrar al mar, esta muy bien para tus articulaciones.
Me grita mientras camina hacía a donde estoy. Me pone los lentes de sol, que tomó de una tumbona. Volteó a ver la gente que se nos queda viendo de tan fuerte que habló. Siento como me ruborizo.
Daniel: Por qué lo gritas? Sabes que no soy el abuelo.
Se acerca más a mi, y me susurra al oído.
Leonardo: Si no actuas como debes, no te regresaré tu cuerpo.
Bueno, ya llevo 7 días actuando como si yo fuera él abuelo, nos faltan 15 días para dejar el hotel.
Las ventajas de estar en este cuerpo, es que puedo entrar al casino y apostar el dinero de mi abuelo, puedo comer todo lo que quiera, lo malo es que tengo que evitar un poco la grasa porque tengo el colesterol alto.
sábado, 29 de noviembre de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
Castigo
Estoy muy nervioso. Es la primera vez que voy a cenar con los papas de mi novia.
Toco el timbre, y en 3 segundos salé el hermano menor de Sarah.
–Hola, Martín.
–Hey, César, pasa.
–Gracias.
Entró a la casa, y un aroma muy delicioso invade mi nariz.
–Mi hermana ha estado arreglandose como desde hace 2 horas.
–Y aún no esta lista?
–No, eso creo.
–Hey, muchacho!– Su papá, sale de la cocina. Es más alto que yo, yo estoy alto, pero el ha de llegar al 1.90 m. Lleva puesta una camisa a cuadros, con unos pontalones de mezclilla. ¡Que bueno que no me puse el traje!.
–H-Hola s-señor Domínguez.– Tranquilízate, Cesar, no te pongas nervioso.
–Ven, tenemos que hablar.
–Con gusto, señor. Sólo dónde dejo estas flores y este pastel.
–Permiteme. Monica! Ven, cariño.–Grita.
Salé la mamá de Sarah. Es chaparrita, delgada, con el pelo hasta el hombro, rubia. Lleva un vestido floreado hasta las rodillas y unos tacones altos verdes.
–Recibele al muchacho, las flores y el pastel.
–Haber, damelas, César.– Le entrego las flores y el pastel.– Qué guapo te vez hoy.
Me sonrojo un poco. En serio creé eso? Sólo llevo una camisa cuadrada roja, y unos caquis cafes
–Gracias. Usted tambien se ve muy bien, señora Domínguez.
–Llamame Marta.– Me corrige.
–Esta bien, Marta.
Ya he hablado con ella antes, así que me relajo un poco al hablar con ella.
–Ya basta de cumplidos– Nos interrumpe el señor Domínguez.– Ven, tengo cosas de que hablar, antes de que baje mi hija.
De qué cosas querra hablar.
–Es-sta bien, señor.
–Ven, pasa a mi oficina.
Se voltea y comienza a caminar. Avanzo detras de él.
Estoy que me muero de nervios, jamas he hablado con el papá de Sarah. Tranquilizate, César! Me regaño.
Llegamos a su oficina. Es muy grande, tiene un librero detras de su escritoria, en su escritorio tiene una Mac y muchos papeles acomodados en una pila. Tiene una silla de piel, detras del escritoria, y dos sillas enfrente. Se sienta en su gran sillon, y extiende una mano en señal de que tome asiento. Me siento.
–Veras, mi hija te ama, y nunca para de hablar de tí.
–Bueno...
–Espera. Tu no eres buena persona para ella– Qué? Aprieto mis manos en mis piernas, hasta que mis dedos se tornan blancos.
–Señor, yo no...
–Cállate. Tú no puedes salir con ella. Así que mejor terminas con ella o te corro de esta casa.
–Yo la amo.
–Blah, blah, amor. El amor no existe! Tu pronto la hara sufrir y no quiero que ella pase por eso.
Me paro echo una furia. Él también.
–.Usted no puede escojer con quien si o no sale su hija!.
–¡Si, como tu dijiste, "Mi Hija" así que yo digo lo que tiene que hacer!.
–Ya no estamos en el siglo diecinueve, señor, ella puede escoger con quien salir.
–¡ES MI HIJA!
–¡ES MI NOVIA!
–¡LARGO DE ESTA CASA, NO ERES BIENVENIDO!.
Estoy apunto de soltarle un puñetazo, pero me contengo.
Me doy medi vuelta y abro la puerta. Esta Sarah, parada en las escaleras.
–Para qué te quería mi papá.
Le doy un beso en la boca, y me despido de ella.
–Depidete de tu mamá, de mi parte, Sarah.
–Qué, por qué, a dónde vas?
–Tu papá, no me quiere en tu casa.
–Qué?
–Adios.
Camino hacia la puerta, y ahí esta su hermanito, Gera.
–Adios, Gera, cuida a tu hermana.
–Por qué tan pronto César?
Le doy un abrazo, y lo despeino con mi mano.
Salgo por la puerta y la azoto. Camino hacía mi carro, se escucha que la puerta se abre.
–César, espera!–Me subo al carro, cuando volteo para decirle adios a Sarah, su papá aparece y la mete.
–¡No vuelvas!– Grita.
Llego a mi casa, mis padres estan de vacaciones, esta todo apagado y oscuro. No prendo ninguna luz, hasta que llego a mi cuarto. Qué demonioes le hice al señor Domínguez, siempre trate bien a su hija, la lleve a su casa a la hora que el decia, nunca le falte el respeto, esta loco!.
Me quede dormido pensando en muchas formas de convencer al señor Domínguez, que soy buena persona para su hija.
Al despertar algo no estaba bien, ya no estaba en mi cuarto.
Qué, dónde estoy?. Me rasco los ojos, para ver mejor, y veo que estoy en la oficina del señor Domínguez.
–Qué hago...– Esa no es mi voz, suela más gruesa.–...aquí.
Me levanto, me siento más pesado. Bajo mi vista y sólo llevo los pantalones, como los que llevaba el señor Domínguez anoche. Llevo el torso descubierto.
Toco mi nuevo y peludo cuerpo.
Qué me paso? Se abre la puerta y entra Gera, en su pijama de Superman.
–Papi, me puedes leer un cuento, no puedo dormir.
Papi? Acaso me he convertido en el señor Domínguez?
–Gera?
–Si, papi?
Voltea a ver el reloj que esta en el escritorio, marca las 3 AM.
En la pequeña parte de metal, al rededor del reloj, capto mi reflejo y veo al señor Domínguez. Tocó mi cara, siento la baraba, subo hasta mis cabeza y siento el poco pelo que tiene.
–Sabes quién soy?– Le pregunto a Gera.
–Si, mi papá. Me podrias leer un cuento por favor.
–Dile a tu mamá.
–Ya le dije, pero esta dormida y no se quiso levantar.
–Bueno, vamos.– Qué puedo perder.
Camino hacía la puerta, pasando por un lado de Gera. Me volte cuando estoy en la puerta, cuando veo que no me sigue.
–Qué esperas?– Le digo. Extiende sus brazos, en señal de que lo carge.– Puedes caminar.
–Papi.– Pone cara de perrito triste.
Ahh! Me acerco a él y lo lavanto, para sentarlo en mis brazos. Lo pude cargar más facil.
–Por qué no llevas camisa papi?–Me pregunta.
–Porque... No sé.
Mueve sus hombros de arriba a abajo, me rodea con sus brazos, el cuello, y recarga su cabeza en mi pecho.
Una sonrisa se dibuja en mi rostro. Siento una bonita sensación, una sensación como cuando quieres mucho a tu hijo. Qué, yo qué sé de eso, no tengo hijos.
Llegamos a su cuarto y lo acuesto en su cama. Lo cobijo, como mi mamá solía hacer conmigo, cuando era pequeño. Le leo el cuento de los tres cochinitos, hasta que se quedo dormido. Que lindo se ve mi hijo... Pero qué me pasa.
Salgo de su cuarto. Qué voy a hacer?
Voy al la sála, y tomo el teléfono. Marco a mi celular pero, me manda al buzón al tercer tono.
Por qué no me contestara? El habrá hecho esto? Vuelvo a marcar. Al primer tono cuelga. Qué, por qué hace esto? Tengo que seguir insistiendo.
–Qué quiere, señor Domínguez?– Escucho mi voz, sigue dormido.
¿Por qué me llama señor Domínguez?.
–Señor Domínguez, es usted?
–Esta enbrio, señor?
–No... Con quién hablo?– Haber que puedo obtener.
–César–Me lo dice con un tono de sarcasmo–.Me llama a las 3:43 de la madrugada, para qué, señor? Quiere seguir diciéndome que no merezco a su hija?
Me quedo en shock, qué... Si yo estoy aquí, dónde esta el señor Domínguez?
–Señ... Digo, César, no te ha pasado nada raro esta noche?
–No, sólo que me corrió de su casa.
–Ah, esta bien. Perdón por haberte despertado.
–Espero que piense mejor lo de su hija, señor. Hasta luego.
–Adios.
Pero qué demonios! Sólo yo estoy en el cuerpo del señor Domínguez, y yo sigo en mi cuerpo, no ya no entiendo, necesito dormir. Alto, pero donde me voy a dormir, me ire a acostar a su cama con la señora Marta. Bueno, tengo que probar, si no van a sospechar.
Estoy parado enfrente de la puerta del cuarto del Señor y Señora Domínguez. Abró la puerta, ahí esta la Señora Marta acostada. Uff, esto es muy incomodo. Prende la lampara, que esta en el buro de su lado.
–Qué haces aquí, Rodrigo, te dije que no puedes dormir en la cama hasta que le pidieras una disculpa al pobre muchacho.
Ahora veo porque estaba tan noche en la oficina.
–Ah...
–Has hecho llorara a tu hija, y por qué, nadamas porque no te cae bien el muchacho. No te entiendo, Rodrigo. Siempre trato bien a Sarah, siempre te la trajo a casa a la hora que le decias, es un buen chico. Antes di que no te corrí de la casa, porque lo que hiciste estuvo muy mal, MAL, Rodrigo.
–P...–Cierro la puerta, y ella sigue gritando. Me bajo a la sála y veo las llaves de su auto. Podria ir a dar una vuelta, y despejar mi mente, y descubrir como me ha pasado esto. No alcanzo ni a tomar las llaves, cuando un profundi sueño me invade y me quedo dormido en el sofá.
Me despierta un rico aroma de café, intento abrir mis ojos pero no puedo, qué qué me esta pasando? Intento mover mi cuepro y no puedo, he muerto!. Mis ojos se abren y me intento mover, pero no puedo mover ningun músculo.
–Cómo llegue a la sála?.– Muevo mi boca, sin querer, es como si fuera un pasajero en este cuerpo.
"Qué rico huele" Qué, el señor Domínguez esta pensando, bueno es su cuerpo, pero como puede estar pasando esto. "Siento que me sobre pase con ese pobre muchacho" Si, te portaste muy mal conmigo, hijo de puta!!
Se rasca su entepierna y siento, siento todo, todo lo que toca, es como si fuera todavia yo pero no lo puedo controlar. Se huele la mano, que asco! "Rico olor a mañana" que asco señor!.
C O N T I N U A R A . . .
martes, 26 de agosto de 2014
Tienda Animal
–Le gusta?
–Qué sí me gusta? Dios Es perfecto!.
Acabo de comprar un "bodysuit" de un fisiculturista. En la tienda "Animal".
Es la nueva tienda, venden "bodysuits" de mujeres, niños, hombre, dependiendo de como lo quieras. Tu puedes escoger como hacer tu traje y poder llevartelo para siempre.
–Solamente, podriamos cambiarle la cara despues, es que llevo prisa y casí no me gusta.–Le digo al vendedor. La cara no salio como yo esperaba pero, del cuerpo es perfecto. Grandes musculos, alto, piel bronceada, en sí, ideal como lo quería.
Al ponerte el traje, se ajusta a tu cuerpo y si es más grande que tú y pesa más, todo tu organismo o cuerpo se adapta al traje.
domingo, 17 de agosto de 2014
Imaginación
–Intenta actuar como un adulto!
–Eso intento!
Mi papá, se la ha pasado regañandome todo el día, por no haber cambiado de cuerpos. Yo no quería, no se ni como sucedió.
Estaba acostado en mi cama, pensando en las posibilidades de como sería ser un adulto. Cuando todo se volvio borroso y oscuro. Al abrir los ojos vi que ya no estaba en mi cuarto, estaba en el de mis padres.
Me pare y me senti más pesado. Baje la vista y me encontre con que ahora llevaba una camisa como la de mi papá. Toque mi nueva panza y mis senos masculinos. Corrí hacia un espejo "¡Soy papá!".
La puerta se abrió y mi cuerpo entro, bueno, mi papá.
–¡Qué paso!–Entra gritando.
–No se.
–Tu hiciste esto?–Pregunto.
–No... Bueno... Estaba pensando en como ser un adulto y de pronto desperté en tu cuerpo.
Me empezó a gritar, y a echarme la culpa de esto.
lunes, 11 de agosto de 2014
2000!! Vistas, gracias.
Hola, muchas gracias. Ya pasamos las 2,000 visitas, gracias.
Ya no he escrito muy seguido, espero poder escribir más historias y más continúas. Ahorita estoy trabajando en una larga, no tanto, historia, espero que valla ha ser de su agrado, y antes de publicarla habrá algunas historias antes.
Gracias.
Ya no he escrito muy seguido, espero poder escribir más historias y más continúas. Ahorita estoy trabajando en una larga, no tanto, historia, espero que valla ha ser de su agrado, y antes de publicarla habrá algunas historias antes.
Gracias.
miércoles, 23 de julio de 2014
Papel Extraño.

–Unos diez minuto más, y paramos por agua.– Le dije a mi perro, Deep.
Salimos a correr y ya llevamos 7 Km. Deep, ya lleva la lengua de fuera, de cansancio.
Me tengo que detener, porque se para a olfatear algo, es como un papel con letras en un idioma que no entiendo. Lo tomo, para verlo más de cerca, cuando de repente todo el mundo se detiene.
Siento que caigo al piso, y me quedo a gatas. Deep, se para en sus patas traseras y empieza a tomar forma de un humano. Mis manos se convierten en patas, y se empiezan a llenar de pelo negro, mi nariz y boca, crecen y se convierte en un hocico. Levanto la vista y veo que Deep, se va pareciendo a mi, me quita el short, boxer, tenis y calcetas. Se los pone y inmediatamente el mundo comienza a avanzar.
Empiezo a entrar en pánico, porque todo se ve más grande. Siento una mano detras de mi oreja y me comienzan a acariciar. Me doy cuenta que estoy sacudiendo mi cola y lambo la mano de mi amo.
–Buen chico, Deep.
Comenzamos a correr y me encanta. Me encantan los nuevos olores, correr con libertad y hacer del baño donde quiera.
Llegamos a la casa y me dan croquetas de carne, creí que sería desagradable pero, me gustan.
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